¿Y si volver a caminar sin miedo fuera posible?
Muchos pacientes llegan a nosotros caminando con inseguridad, agarrándose de las paredes o evitando moverse por miedo a caer. Nuestro objetivo no es simplemente silenciar el síntoma: queremos entender qué está alterando tu equilibrio y ayudarte a recuperar tu seguridad para volver a hacer tu vida.
QUIERO RECUPERAR MI EQUILIBRIO CUÉNTANOS QUÉ ESTÁS SINTIENDO
Antes
Mareo, sensación de giro, inestabilidad al caminar.
Después
Equilibrio recuperado, estabilidad y tranquilidad al moverte.
Preguntas frecuentes
Resolvemos las dudas más comunes sobre el vértigo y su tratamiento.
Esa sensación se llama vértigo y generalmente indica que el sistema vestibular —encargado de tu equilibrio— está enviando señales alteradas a tu cerebro. Identificar su origen requiere una evaluación específica.
La pérdida de equilibrio puede tener distintos orígenes: desde el oído interno hasta el sistema nervioso o muscular. Por eso es importante una valoración que revise cada uno de estos sistemas.
Cuando el mareo aparece con movimientos específicos de la cabeza, suele estar relacionado con el sistema vestibular. Es uno de los patrones más frecuentes que evaluamos en consulta.
No siempre. Aunque el oído interno es una causa frecuente, el vértigo también puede originarse en el sistema nervioso central, la visión o factores como la presión arterial. Por eso la evaluación debe ser integral.
Si el mareo o el vértigo se repiten, afectan tu manera de caminar o te generan miedo a caer, es un buen momento para que nuestros profesionales evalúen tu caso.
Muchos pacientes que llevan meses o incluso años conviviendo con el mareo logran identificar su causa y mejorar significativamente con el manejo adecuado.
Sí. Un tratamiento sin evaluación previa puede aliviar el síntoma momentáneamente, pero no resuelve su causa. Por eso siempre partimos de una valoración completa.
No necesariamente. Dependiendo del origen del mareo, el manejo puede incluir terapia de rehabilitación vestibular, cambios en hábitos u otras estrategias, con o sin medicación, según lo que indique tu evaluación.